6/23/2002 Sermon by Rev. George Stillman

PORQUE HICE ESO?

Romanos 7:15-25

              Alguna vez te has preguntado porque la gente hace las cosas que hacen? Es sorprendente!

       Preguntale al Dr. Tucker Montgomery, quien ha pasado quince anos como doctor en Emergencias en el Hospital de la Universidad de Tennessee en Knoxville, Tennessee.  El Dr. Montgomery ha visto una gran cantidad de heridas que han resultado de tonterias.  Dice la historia de un hombre que llego a Emergencias con heridas graves en su cara y dientes.  El Dr. Montgomery se sorpendio al enterarse como se habian hecho esas heridas.         El hombre estaba hebrio y estuvo manejando en su vecindario encenciendo cohetes con su cigarro en su carro y sacandolos por la ventana.  Se estaba divirtiendo hasta que se equivoco y se dejo el cohete en la boca en vez del cigarro.

       Si usted viera eso en una pelicula se reiria  diria, “Eso es tonto”.  Pero aqui esta un hombre de carne y hueso—un hombre adulto—sufriendo dolor incalculable por su acto de idiotez.  Porque lo hizo?  A veces se hace usted esa pregunta:  Porque la gente hace las cosas que hacen?  Aqui esta una mejor pregunta.  Alguna vez se ha preguntado porque usted hace algunas cosas de las que hace?

       Porque me comi esa ultima rebanada de pastel?  Porque no me fije por donde iba?  Porque le permiti que me insultara?  Porque exploto frente a mi hijo de esa manera?  Porque deje ese proyecto hasta el ultimo momento?  Porque me espere tanot iempo para vender mis acciones?  Porque no puedo ser alegre y optimista todo el tiempo?  Porque dejo que las cosas me depriman?  Porque hice eso?  Estoy decribiendo a alguien en este cuarto ademas de mi mismo?

       Porque hay tantos libros de auto ayuda en en mercado?  Es porque la mayoria de nosotros podemos ayudar a todos menos a nosotros mismos.

 

 

 

       San Pablo era asi.  Pablo tal vez era la segunda persona mas influenciable que ha vivido.  Es verdad que mas te un billon de gente en este mundo sigue a Jesus, mucho de lo que creemos de Jesus es por San Pablo.  El ayudo a definir lo que en realidad significa la venida de Cristo a este mundo.  San Pablo era un hombre de intelecto.  Era apasaionado e inspirado –disciplinado y devoto—sensible y sincero.  Y sin embargo por todo eso, San Pablo pudo escribir “Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero,  sino lo que aborrezco, eso hago”.  Suena como que pertenece a nuestra iglesia no creen?  Es uno de nosotros.

              El Apostol Pablo era como todos nosotros.  Sus intensiones eran las mejores del mundo.  Sin embargo sus acciones no eran igual.

       Porque era asi?  Porque usted y yo somos asi?

       Pablo dice que es la ley del pecado que trabaja en nuestras vidas.  Pablo no culpa a sus padres por sus faltas.  No fue su herencia o su medi ambiente.  O el gobierno.  O su maestra de cuarto grado.  O cualquiera de sus companeros como dicen muchas personas cuando han fallado.

       La prensa alguna vez reporto que en Orlando Florida un abogado estaba demandando a la compania Dollar arrendadora de autos representado a su cliente Sean McGrath, un hombre Irlandes.  Dollar le habia rentado un auto a McGrath quien se embriago y choco el carro matando a su novia.  El abogado argumentaba que la compania de rentas de autos debian saber que McGarth era un riezgo.  Porque?  Porque era Irlandes y todo mundo sabe que a los Irlandeses les encata beber.  Asi que la compania de autos jamas debio haberle rentado el carro.  Era la culpa de la compania de autos que se hubiera matado esa senorita.

      

       Que tonteria!  Imaginese losproblemas que tendrian las companias de rentas de autos si se negaran a rentar carros a gente Inrlandesa.  Estarian demandandolos por decriminacion.

       San Pablo no culpa a nadie por sus problemas.  El dice que el problema esta en su propia mente y corazon.  Esta bajo lo que el llama la Ley del Pecado.  El dice que hay una guerra en su propia mente!

       Alguna vez ha estado usted en guerra?  Es un sentimiento miserable.  Saber que es un pecacor y sentirse impotente, es una posicion horrible.

              Un hombre entro a un restaurante y ordeno un vaso de leche.  Tomo un trago de leche y luego le tiro el resto en la cara al mesero.  Antes de que el mesero se pudiera recuperar de su sorpresa el hombre empezo a llorar.

       “Lo siento” dijo, “En verdad lo siento.  Siempre hago eso a las meseras.  No puedo explicarle que tan avergonzado me siento de tener este impulso”.      

       Lejos de estar molesto, el mesero sintio compasion.  Y le sugierio al hombre que viera a un especialista sobre este problema.

       “Yo tengo el nombre de un psicoanalista” sijo la mesera. “Mi hermano y mi esposa han sido tratados por el y dicen que es de lo mejor”.

       El hombre escribio el nombre del doctor y agradecio al mesero y se fue.  El mesero sonrio sabiendo que habia hecho algo bueno por aquel ser humano.

       Seis meses despues el hombre regreso.  “Hizo lo que le sugeri?” pregunto el mesero mientras servia un vaso de leche. “Claro que si” dijo el hombre “He estado viendo al psicoanalista dos veces a la semana.”  Tomo un trago de leche.  Luego tiro el resto en la cara del mesero.

       El mesero frustrado se limpio la cara con una toalla. “Parece que no le esta sirviendo de nada ver al especialista” dijo.

       “Por el contrario, me ha hecho mucho bien”

       “Pero me acaba de tirar la leche en mi cara de nuevo!” exclamo el mesero.
       “Si, pero ya no me averguenzo”.

 

 

 

       Hay veces que debieramos estar avergonzados.  Si estamos bajo la ley del pecado y no podemos remediarlo, debemos estar incomodos.  La sensacion de incomodidad es similar al dolor que alguien siente al poner la mano en una estufa caliente.  El dolor es el modo en que la naturaleza nos dice que algo anda mal.  Si tiene un problema de comportamiento en su vida y no tiene ningun poder para remediarlo, no necesita un ajuste de actitud.  Necesita un Salvador.  Escuchen la agonia de San Pablo.  El escribe: Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.  Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte? 

       Pablo no quiere a alguien que lo ayude a sentirse mejor consigo mismo.  El quiere ser una nueva persona –una persona liberada de la ley del pecado.      

       Algunos se pueden relacionar con la historia clasica de Jack London.  WHITE FANG (Colmillo blanco).  White Fang es mitad perro—mitad lobo.  Despues de vivir en el bosque es domesticado y aprende a vivir entre la gente.
              A Colmillo blanco le gustaban las gallinas.  En una ocasion ataco a un gallo y mato a cincuenta gallinas.  Su amo, Weeden Scott lo regano y luego lo llevo al gallinero.
       Puso a Colmillo blando en medio de las gallinas.  Era una prueba de fuego.  Cuando Colmillo blanco vio su comida favorita caminando enfrente de el obedecio su impulso natural y salto sobre una gallina.  Inmediatamente escucho el regano de su amo.  Se quedaron en el gallinero por un buen rato y cada vez que Colmillo blanco hacia un movimiento para atrapar una gallina la voz de su amo lo detenia.  De esta manera aprendio lo que queria su amo – habia aprendido a ignorar a las gallinas.  

       El padre de Weeden Scott decia “no puedes curar a ese asesino de gallinas” pero Weeden lo reto y acordaron en encerrar a Colmillo blanco con las gallinas por toda una tarde.
      
       Esuchen como describe la escena Jack London: “Encerrado en el gallinero y su amo habiendo desertado, Colmillo blanco se echo y se quedo dormido.  Se desperto y se levando y camino para tomar un poco de agua.  Ignoro tranquilamente a las gallinas.    Para el no existian.  A las cuatro de la tarde corrio y brinco al techo del gallinero y luego salto al terreno fuera del gallinero y se dirijio a la casa.”  Entonces Jack London agrega estas palabras: “Habia aprendido la ley”.

       Cual era la ley?  Lamemosla la ley de la obediencia.  A Colmillo blanco lo cambiaron de seguir los dictamenes de su propia naturaleza a ser obediente a una disciplina mas alta,la de su amo.  Saben que hay seres humanos que han hecho esto?  Hay gente que en esta misma ciudad eran adictos al alcohol y las drogas.  Su unica esperanza era reconocer que hay un poder mas alto en este mundo y entregar sus vidas a ese poder y por la gracia de Dios vencer su adiccion.  Hay gente que sus matrimonios estaban en peligro por su inhabilidad de vencer la lujuria de su propio cuerpo; pero hicieron un compromiso no solo con su conyuge sino con Dios y por la gracia de Dios han mantenido sus votos y fortalecido su union.  Usted y yo no tenemos que ser vencidos por la ley del pecado que trabaja en nuestros cuerpos.

       San Pablo nos describe la guerra que habia en su mente y en su cuerpo.  El se decribe a si mismo como un hombre miserable y luego dice: “Quien me librara?”  y se responde su propia pregunta.  El escribe “Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado”.  Jesus lo libero y Cristo nos puede liberar a ti y a mi.

       George E. Knowles en su libro, Un Mundo para amar, nos cuenta sobre un pastor que por anoslucho lo que parecia una batalla perdida con su temperamento.  A pesar de sus mejores esfuerzos pasaba de una derrota a otra.  Un dia despues de una violeta situacion, puso su cabeza entre sus brazos desesperado y se sento en su escritorio.  Agotado emocionalmente, se quedo dormido.

       El pastor sono que estaba en su estudio y que miraba por la ventana una gloriosa luz.  Mientras la luz se acercaba y se dio cuenta de que en ralidad era un hombre que evidentemente queria ser su invitado.  El pastor se dio cuenta de que el estudio no estaba limpio ni en condiciones de recibir a tal invitado.

       De prisa el pastor barrio y sacudio el cuarto pero entre mas trabajaba pero se veia.  Se preguntaba que podia hacer cuando escucho que tocaron la puerta.  “No puedo dejarle entrar a este cuarto en estas condiciones”, el pastor penso.  Continuo con sus esfuerzos para mejorar la apariencia de las cosas y despues de un tiempo volvieron a tocar la puerta.  Que debia hacer?  Todos sus efuerzos parecian ser en vano.

       Cuando tocaron a la puerta por tercera vez, el pastor que ya estaba exhausto abrio la puerta diciendo: “No puedo hacer nada mas.  Entre, si no le molesta entrar a un cuarto asi.”  El pastor miro y vio que aquel hombre era Jesus.

       El Amo estro en el cuarto, y curiosamente mientras entraba el polvo empezo a desaparecer y todo de repente estaba ordenado.  Todo estaba limpio y reluciente.  La presencia del Maestro habia hecho en un instante lo que en sus esfuerzos fervientes no habia podido lograr.

       “No podemos salvarons a nosotros mismos del pecado” conluye George Knowles, “o liberarnos a nosotros mismos de los habitos del pacado que nos tiene atados.  Pero podemos escoger e invitar a Jesus a nuestros corazones y cuando hacemos esto, hay un milagro – un proceso de cambio que continua por todo el tiempo que le permitamos a El que controle nuestras vidas”.

       “Porque hice eso?” nos preguntamos a veces.  Tal vez como Pablo, estamos viviendo bajo la Ley del Pecado.  Si es asi, no solo necesitamos mas fuerza de voluntad; necesitamos a un Salvador.  Y necesitamos a un salvador ahora.

 

   

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